DECÁLOGO DEL LECTOR

En su libro Como una novela (1993), el autor francés Daniel Pennac enuncia unos principios fundamentales para que el lector alcance, aplicando éstos, un goce en la lectura basado en la libertad de decisiones que se pueden tomar sobre un libro. A continuación se las comparto:

  1. El derecho a no leer, porque “la libertad de escribir no puede ir acompañada del deber de leer”.
  2. El derecho a saltarse las páginas, porque de lo contrario un gran peligro acecha si no se decide por sí mismo lo que se quiere leer: someterse al aburrimiento que atenta contra nuestro placer de lector.
  3. El derecho a no terminar el libro, porque no existe obligación de enfrentarnos a una historia que no nos atrapa o un estilo que nos crispa.
  4. El derecho a releer, “por el placer de la repetición, la alegría de los reencuentros, la comprobación de la intimidad”.
  5. El derecho a leer cualquier cosa, porque es válido explorar los textos “buenos” y los “malos”. Hasta que cierto día, “sin darnos cuenta, nuestros deseos nos llevan a la frecuentación de los ‘buenos’”.
  6. El derecho al bovarismo (enfermedad de transmisión textual), es decir, “la satisfacción inmediata y exclusiva de nuestras sensaciones”.
  7. El derecho a leer en cualquier lugar, porque el disfrute de las letras (el llamado de la imaginación) no se manifiesta exclusivamente en los salones o despachos; puede aparecer en cualquier rincón, sea un patio o una letrina.
  8. El derecho a hojear… “Yo hojeo, nosotros hojeamos, dejémosles hojear. Es la autorización que nos concedemos para coger cualquier volumen de nuestra biblioteca, abrirlo por cualquier lugar y sumirnos en él un momento porque sólo disponemos precisamente de ese momento”.
  9. El derecho a leer en voz alta, porque a veces se requiere experimentar “la música intempestiva de las sílabas… a partir de que la voz se mezcla, el libro dice muchas cosas sobre su lector…, el libro lo dice todo”.
  10. El derecho a callarnos, porque “nuestras razones para leer son tan extrañas como nuestras razones para vivir. Y nadie tiene poderes para pedirnos cuentas sobre esa intimidad”.

Interesante. ¿Qué te parece?

About these ads
  1. Siempre me ha parecido un buen decálogo, siempre y cuando las personas no se lo tomen como una llamada a la facilidad, la indisciplina y el no trabajo

  2. Me llama la atención de que quiera llegar a la libertad quitando deberes y dando derechos. Dicho así parece obvio, ¿verdad?

    Saludos.

  3. ¡Muy bueno! No lo conocía.

  1. No trackbacks yet.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 149 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: